01El husillo y el manubrio lo mueven todo
La mordaza fija va fundida con el cuerpo, atornillado al banco. La mordaza móvil se desliza sobre la corredera y es arrastrada por el husillo. Girar el manubrio avanza el husillo una distancia fija por vuelta — así cada giro se vuelve un apriete pequeño y controlado.
02De dónde sale la fuerza de sujeción
La ventaja mecánica hace potente a la mordaza: el brazo largo del manubrio multiplica tu esfuerzo y el filete del tornillo lo convierte en carga lineal muy superior a la manual. La fuerza por modelo se mide y certifica — la página de fuerza de sujeción muestra cómo se testea y qué pedir.
03La corredera mantiene el paralelismo
Mientras el husillo empuja, la corredera evita que la mordaza móvil gire. Con las caras paralelas, la carga se reparte uniforme en vez de aplastar un borde. En trabajo pesado la corredera también soporta el esfuerzo de corte para proteger el husillo.
04Las caras son las que sujetan
Las caras estriadas muerden material bruto; las lisas o blandas protegen piezas acabadas. Los insertos van endurecidos y son reemplazables, así la superficie de desgaste es una pieza de servicio y no todo el cuerpo — ver diseño de mordazas para el patrón y la dureza.
En los modelos pesados el propio cuerpo se construye para golpes y alto par. Una mordaza pesada de acero forjado es el ejemplo de esa ingeniería, y la página de tratamiento térmico explica cómo las mordazas consiguen su filo duradero.
05Más allá del husillo simple
Las bases giratorias, el desbloqueo rápido y las mordazas para tubo son variaciones del mismo principio. Cuando una marca necesita un mecanismo, geometría o acabado concretos, el proceso de fabricación OEM lo desarrolla desde un diseño base consolidado.
¿Prefieres primero la vista por piezas? Lee piezas de la mordaza explicadas.